La terapia de reemplazo de testosterona suprime la producción de espermatozoides en la mayoría de los hombres que la usan. No es un efecto secundario raro, es la consecuencia previsible de cómo actúa el medicamento. La testosterona que viene de fuera le avisa al cerebro que los niveles están bien, la hipófisis deja de enviar las señales que mantienen los testículos trabajando, y el recuento de espermatozoides cae, muchas veces a cero. En la mayoría de los hombres el efecto se revierte al suspender el tratamiento, pero la recuperación tarda meses y no semanas, no sigue un calendario que se pueda planificar, y algunos hombres necesitan ayuda médica para lograrla. Si tener hijos está en sus planes, ahora o dentro de diez años, esto tiene que entrar en la conversación antes de la primera dosis.

Cómo la testosterona apaga la producción de espermatozoides

La producción de espermatozoides depende de una concentración de testosterona dentro del testículo mucho más alta que cualquier valor que circule por la sangre. El cuerpo lo consigue con dos señales de la hipófisis, la LH y la FSH. La LH le indica al testículo que fabrique su propia testosterona de forma local, y la FSH sostiene directamente la maquinaria que produce los espermatozoides.

Cuando usted se aplica testosterona, los niveles en sangre suben y el cerebro interpreta que el trabajo ya está hecho. La LH y la FSH bajan. La testosterona en sangre luce excelente en el laboratorio mientras el testículo se queda sin la testosterona local que necesita, y la producción de espermatozoides se detiene. La reducción del volumen testicular es la señal visible del mismo proceso. Las revisiones de este mecanismo describen la testosterona exógena como una causa evitable de infertilidad masculina, una manera directa de decir que el problema suele venir del tratamiento y no de la condición que se está tratando.

La ficha técnica aprobada por la FDA lo refleja. La etiqueta de productos como AndroGel señala que la espermatogénesis puede quedar suprimida por inhibición de retroalimentación de la hipófisis, y enumera la oligospermia y la atrofia testicular entre los efectos adversos reportados.

Qué tan completa es la supresión

Lo bastante completa como para haberse estudiado como anticonceptivo. Los esquemas con testosterona se ensayaron durante años como anticoncepción masculina precisamente porque llevan a la mayoría de los hombres a la azoospermia, es decir, ningún espermatozoide medible. La supresión no es universal ni idéntica entre hombres, y por eso mismo fracasó como anticonceptivo y es una mala apuesta en ambos sentidos. No dé por hecho que es infértil mientras usa testosterona, y tampoco dé por hecho que es fértil.

Cómo es la recuperación en la vida real

Las mejores cifras vienen de esos mismos ensayos anticonceptivos. En un análisis agrupado de hombres que suspendieron la anticoncepción hormonal con testosterona, resumido en esta revisión sobre testosterona y espermatogénesis, la proporción que recuperó una concentración de 20 millones de espermatozoides por mililitro fue de alrededor del 67 por ciento a los seis meses, 90 por ciento a los doce meses y prácticamente la totalidad a los veinticuatro meses.

Dos advertencias pesan más que las cifras. Aquellos hombres eran sanos y fértiles al inicio, algo que no describe al paciente promedio en terapia de reemplazo. Y la misma revisión enumera lo que predice una recuperación más lenta: mayor tiempo de uso, dosis más altas, mayor edad al suspender y peor función testicular de partida. Quien ya estaba en el límite antes del tratamiento es quien tiene menos margen.

Una guía clínica sobre la azoospermia inducida por testosterona describe a los hombres para quienes suspender el medicamento no alcanza, y que necesitan estímulo hormonal o reproducción asistida para concebir. Ese grupo es una minoría. También es real, y nadie puede decirle de antemano en cuál grupo está usted.

Qué dicen las guías clínicas

En este punto son inusualmente directas.

Si nadie le planteó nada de esto antes de su primera receta, eso fue una falla en su atención, no algo que usted debiera haber sabido preguntar.

Las opciones si quiere testosterona e hijos

Todavía no empiece. Hágase primero un espermiograma y un panel hormonal completo, con LH y FSH incluidos. Si es joven y el problema es una señal suprimida y no un testículo que falló, el plan cambia por completo.

hCG. La gonadotropina coriónica humana imita a la LH, de modo que mantiene al testículo produciendo testosterona de forma local. Está aprobada por la FDA para el hipogonadismo hipogonadotrópico en hombres, y la guía de la AUA la incluye entre las opciones para hombres con deficiencia de testosterona que quieren conservar la fertilidad. Sumar hCG en dosis baja junto a la testosterona con el fin específico de proteger la producción de espermatozoides se apoya sobre todo en estudios retrospectivos pequeños, entre ellos uno de 26 hombres con 500 UI en días alternos. Es una señal razonable, no una respuesta consolidada, y no es una garantía. Se han reportado casos de azoospermia incluso con la combinación.

SERM e inhibidores de la aromatasa. El clomifeno eleva su propia LH y FSH en lugar de reemplazar la testosterona, así que puede subir la testosterona sin apagar la producción de espermatozoides. Su uso en hombres es fuera de indicación. El enclomifeno, muy promocionado en internet, no tiene ningún producto aprobado por la FDA en Estados Unidos y llega al paciente únicamente a través de farmacias de preparación magistral. Quien lo venda como un medicamento aprobado y seguro para la fertilidad está describiendo algo que no existe.

Congelar semen. Un seguro barato, y permanentemente desaprovechado.

Señales de alarma para ver a un médico, no a un sitio web

  • Usa o usó testosterona y lleva seis meses buscando un embarazo sin lograrlo.
  • Nota una reducción significativa de los testículos o un cambio en el volumen de la eyaculación.
  • Consiguió testosterona sin receta, sin un espermiograma inicial y sin análisis de sangre.
  • Le están indicando seguir con testosterona mientras busca activamente un embarazo.

Suspenderla de golpe por cuenta propia trae su propia caída de energía, ánimo y libido, así que planifique la salida con un profesional en lugar de improvisarla.

El resumen honesto

La terapia con testosterona es un buen tratamiento para el hombre indicado. Para quien quiere hijos en un horizonte previsible suele ser el primer paso equivocado, y existen alternativas que atienden los mismos síntomas sin apagar la fertilidad. Si lo está evaluando, lea señales de testosterona baja y TRT inyectable o pellets, y después converse con nosotros sobre terapia hormonal con la fertilidad sobre la mesa desde la primera consulta y no desde la quinta.

Revisado clínicamente por Krishna Borges, MSN, APRN, FNP-C. Este artículo tiene fines educativos y no sustituye la orientación médica individual.